Las jornadas regionales de tecnologías libres dejaron un balance muy positivo, tanto por la calidad de los intercambios como por el clima que logramos construir colectivamente.
Uno de los aspectos más valorados fue la diversidad. La presencia de perfiles provenientes del ámbito académico, proyectos territoriales, experiencias productivas que enriqueció significativamente las discusiones. Esto aportó una mirada fresca y, en muchos casos, disruptiva, generando un cruce especialmente fértil entre academia, territorio y práctica.
Nos pone muy contentos ver que las jornadas funcionaron como un espacio de encuentro que habilitó nuevas conexiones, despertó interés en colaboraciones futuras y dejó abiertas líneas de continuidad más allá del evento (repositorios, contactos, ideas en desarrollo). Lo mejor fue que pudimos “ponerle cara” a los repositorios.
Por último, queremos agradecer profundamente a todas las personas que participaron, compartieron sus experiencias, hicieron preguntas, aportaron ideas y ayudaron a construir este espacio. Sin ese compromiso y generosidad, estas jornadas no hubieran sido posibles.
Presentaciones