Hacia el colapso climático, ecológico y social
No sé, a veces deseo que colapso viene ya. El fin de la IA, del Internet como lo conocemos (sobre todo del streaming), de smartphones, de redes sociales virtuales, de estar conectades permanentemente, ede viajar en avión, del coche privado, ...
Yo me recuerdo de un mundo sin Internet y smartphones. Creo que tuvimos el primer teléfono fijo (!) en casa cuando tenía 14 años. Mis inicios de activismo eran a través de cartas, teléfono, reuniones presenciales y leer boletines o revistas en papel. Me recuerdo en la segunda mitad de los 1980, estuve parte de una revista alternativa local, y con una máquina de escribir sacamos los artículos en columnas y hicimos la maquetación pegando papel. Fue también algo social hacerlo así. De hecho, en la segunda mitad de los 1990, cuando estuve parte de una revista local LGTBIQA, aunque técnicamente hubiera sido posible maquetar la revista en el ordenador, hicimos lo mismo, imprimir los artículos en columnas y hacer la maquetación juntes una tarde en papel. Fue la parte más divertida de hacer la revista. Y, después fuimos a comer juntes.
Mis primeras grandes acciones organizamos casi sin móvil. Tuvimos ya correo electrónico, pero muy básico, y nada de nube. También, hicimos muchas reuniones presenciales, a menudo de un finde.
Y, cuando empecé mi activismo internacional, en 1994, ni tuve correo electrónico. La comunicación fue a través de cartas, telefax (que ya no existe, creo), y teléfono. Luego algunes tuvimos correo electrónico muy básico, principalmente solo texto.
No soy nostálgique. No digo esto por nostalgia. Digo esto para decir que una vida sin Internet es posible.
Con el colapso (¿cuando?) no vamos a volver a lo de mi adolescencia y juventud. Habrá otra tecnología. Pero, estoy seguro que sin conexión permanente, con menos capacidad de flujo de datos, más lenta, ... y, quizás no para todes. Y, quizás no será mal.
Que sociedad post colapso vamos a construir va a depender de nosotres. Ecofascismo o una sociedad basada en comunidades y cuidados. Menos recursos no tiene que significa menos bienestar. Quizás, nos permitirá poner en el centro que realmente nos hará feliz: comunidad, solidaridad, cuidados. Conexión humana y real (según lo que cada persona necesita. Con mi neurodivergencia no puedo estar con gente todo el tiempo, necesito mucho tiempo de soledad).
El colapso, ¿cuando? Por favor, ¡ya!